Muchas personas creen que tener un techo bajo es una limitación para el diseño interior. Sin embargo, la realidad es muy diferente.
Con una iluminación bien planificada es posible cambiar por completo la percepción del espacio, haciendo que una habitación se sienta más amplia, luminosa y visualmente más alta.
La luz tiene la capacidad de modificar la forma en que percibimos la arquitectura. Una luminaria correctamente elegida no solo ilumina: también dirige la mirada, genera profundidad y crea una sensación de mayor amplitud.
Si estás diseñando un apartamento, una casa con alturas reducidas o un espacio comercial, estos consejos te ayudarán a aprovechar al máximo cada centímetro de altura disponible.












