Cuando pensamos en iluminación, la mayoría imaginamos una lámpara instalada en el techo. Sin embargo, diseñar la luz de un espacio va mucho más allá de elegir una luminaria bonita.
Una iluminación bien planificada tiene la capacidad de transformar por completo la forma en que vivimos un ambiente. Puede hacerlo sentir más amplio, más acogedor, más funcional o incluso más elegante.
La diferencia entre un espacio agradable y uno incómodo casi nunca está en la decoración. Está en cómo se utiliza la luz.
En este artículo descubrirás los dos pilares sobre los que se construye cualquier proyecto de iluminación: la iluminación general y la iluminación puntual. Comprender cómo funcionan y cómo se complementan te permitirá tomar mejores decisiones para tu hogar, oficina o negocio.











